Si te has decantado por el gris, que por cierto nos parece todo un acierto, deberías saber que hay determinados colores que combinan mejor que otros. Precisamente de ello te hablaremos en este artículo, así que toma nota y crearás las mejores combinaciones posibles.

Gris y blanco

Es todo un clásico. El gris y el blanco se llevan muy bien, sobre todo porque el blanco es un color que tiene la capacidad de combinar con cualquier tonalidad. Puedes usar como base el que quieras de los dos, ya que al ser tonos neutros el resultado será espectacular independientemente de la elección. Esta combinación te la recomendamos para el salón y el comedor.

Gris y azul

¿Gris y azul pegan? ¡Por supuesto! Son dos colores que pueden llevarse mejor de lo que crees siempre y cuando las tonalidades elegidas sean las adecuadas, ya que si hay mucha diferencia el resultado puede ser bastante decepcionante. Paredes en gris y muebles en azul ayudarte a crear un ambiente muy mediterráneo. ¿Para qué estancia te recomendamos esta combinación? Para el baño, sin duda.

Gris y rojo

Parece que estos dos colores no pueden llevarse bien, pero te sorprendería la de combinaciones acertadas que se pueden hacer en muchas estancias de tu hogar. El gris aporta serenidad, mientras que el rojo aporta una dosis de energía que siempre viene bien. A nosotros nos gusta esta combinación para un dormitorio infantil o juvenil.

Gris y negro

Antes de nada hay que decir que es una combinación que no se debería poner en práctica en casas en las que escasean los metros cuadrados, ya que son dos colores que reducen el espacio a nivel visual. Por ello, plantéatelo solo si tienes estancias lo suficientemente grandes como para que eso no suponga un problema. A partir de ahí, te beneficiarás de la sofisticación y la elegancia que son capaces de aportar el gris y el negro.

Gris y verde

Si lo que andas buscando es una aproximación a la naturaleza, algo bastante lógico si eres de los que viven en la ciudad y necesitan coger aire sin necesidad de desplazarse a la montaña, te recomendamos mezclar el gris y el verde, que como seguramente ya sabrás son dos colores que se llevan muy bien. Lo puedes poner en práctica en el salón, pintando las paredes de gris y decorándolas con cuadros en los que aparezcan plantas y hojas verdes. En el dormitorio, lo que puedes hacer es pintar las paredes de un color gris claro y apostar por ropa de cama de color verde.